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El 26 de febrero de 2025, la profesora Tatiana Andia falleció rodeada de su familia, tras una valiente batalla contra un agresivo cáncer de pulmón . Conocida por su serenidad y fortaleza, la experta dejó una huella imborrable en quienes la conocieron y una lección invaluable sobre el valor de la vida y la aceptación de la muerte.
Andia, economista, historiadora y doctora en sociología, se destacó como profesora en la Universidad de Los Andes y asesora de importantes entidades como el Ministerio de Salud, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y la Organización Panamericana de la Salud. Su conocimiento del sistema de salud colombiano era total, tanto desde la perspectiva profesional como desde la de una paciente terminal.
Uno de los últimos deseos de Tatiana fue publicar una columna en el periódico El Espectador titulada Se acabó la fiesta. En este conmovedor texto, Tatiana se despide con dignidad y reflexiona sobre su vida y su enfermedad.
"Al final, básicamente, extraño estar en el mundo plenamente, como solía estar, como la gente que me conoce y me quiere, dice recordarlo. Extraño que mi vida no sea un simulacro, que no sea el ensayo de una obra de teatro. Estoy exhausta y quiero levantar el telón", escribió Tatiana, expresando su deseo de vivir plenamente hasta el final.
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Tatiana también señaló la dificultad de escribir una columna motivacional en su difícil situación: "Creo que es mucho pedirle a la moribunda que, además, motive a los vivos a vivir. No tener un cáncer terminal debería ser motivación suficiente".
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A pesar de su dolor, sentía la necesidad de compartir su experiencia para ayudar a otros: "Quiero hacerlo porque nadie habla de esto y si mis palabras son medianamente útiles para alguien más, me parece que ya habría valido la pena".
En su última columna, Tatiana Andia también reflexionó sobre la muerte, la eutanasia y las barreras culturales y sociales que hay alrededor de estos temas: "Morirse no es fácil, aunque sea un proceso natural que nos espera a todos. Yo misma sobre simplifiqué la eutanasia. Pero no es tan fácil, no es solo un trámite".
La profesora destacó la dificultad de lidiar con la muerte, tanto propia como de seres queridos: "El acto más natural de todos, al que todos llegamos tarde o temprano, está lleno de mitos. A pesar de que todos sabemos que nos vamos a morir, no sabemos lidiar con la muerte, ni con la propia, ni con la de nuestros seres queridos. Por eso, a veces, no solo no ayudamos a quienes amamos al tránsito hacia la muerte, sino que lo obstaculizamos".
La columna finaliza con una poderosa confesión: "Se acabó la fiesta, justamente porque dejó de ser una fiesta y se convirtió en un suplicio. Y no tengo que demostrarle a nadie cuánto sufro. No es menester que la gente vea que, incluso en mi decaída, sigo con el balón en la mano. Simplemente, se acabó la fiesta. Me apagaron la música. Me retiro con dignidad".
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En una entrevista con Los Informantes en junio de 2024, Tatiana compartió cómo confrontó la idea de la muerte de una manera que pocos pueden lograr.
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A pesar de ser hija de médicos y tener un profundo conocimiento del sistema de salud, nunca imaginó estar en esta situación. "Nadie puede describir bien los dolores del cáncer, son unos dolores distintos", afirmó.
Tatiana explicó que, aunque los cánceres de pulmón no se curan, tomaba medicamentos que para ese momento mejoraban su calidad de vida: "Los cánceres de pulmón no se curan… pero cuando tiene ciertas mutaciones muy específicas existen ya medicamentos que han ido desarrollando muy recientemente de terapias dirigidas, entonces por ahora tengo un tratamiento que es una pastillita que me tomo todos los días".
El constante dolor de espalda que sentía era solo un síntoma de un cáncer metastásico de pulmón. Lo que más temía tras el diagnóstico inicial pronto se hizo realidad: el cáncer también hizo metástasis en el cerebro. No sabía con exactitud cuánto tiempo le quedaba, pero los expertos hablaban de meses.
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Tatiana no solo fue alumna del exministro Alejandro Gaviria , sino también su amiga y asesora de confianza. En medio de su lucha, Gaviria le escribió un cuento en forma de carta, un homenaje a su amistad y su valentía.
Mientras él logró superar un cáncer linfático, Tatiana enfrentó una situación mucho más difícil. "Voy a vivir lo que sea que quede plenamente, o sea, plenamente, he hecho fiestas, como que yo dije no voy a morir ni a vivir en función de esta cosa, o sea, pues quiero hacer las cosas que quiero hacer", afirmó Tatiana en Los Informantes.
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Alejandro Gaviria, quien superó un cáncer linfático, y Tatiana Andia fueron amigos por más de 15 años. Por su cercanía, el exministro confesó en Los Informantes que estaba muy conmovido por la lucha de la profesora. "Miedo de que no esté… duro, insoportable, pero bueno, es la vida… ha sido muy difícil", enfatizó.
Gaviria expresó en el informativo de Caracol Televisión su temor por el diagnóstico de su colega y amiga: "Ha sido demasiado especial para nuestro grupo de amigos, en tantas dimensiones de la vida: académica, en la política, en lo personal. Una luz de la vida", señaló el exministro.
Tatiana Andia dejó un legado de valentía, dignidad y amor por la vida. Sus palabras recuerdan la importancia de vivir plenamente y aceptar la muerte con serenidad.