Como es habitual en todo partido de las Eliminatorias Sudamericanas, las polémicas no pueden faltar y esta vez en el duelo entre la Selección Colombia y Venezuela no fue la excepción. Y es que se dio una acción que se pidió como penalti y no se sancionó.
Se jugaba el minuto 36, cuando Jefferson Lerma tomó el balón, entró al área y cuando se disponía a rematar o enviar un centro, fue empujado por la espalda. El futbolista que hizo el contacto con el volante 'cafetero' fue Yangel Herrera, que le reclamó simulación.
El árbitro del compromiso, Anderson Daronco, no sancionó nada y solo hizo la labor de mediador. Después se llevó la mano al oido, haciendo la señal de llamado del VAR, y tras unos segundos, se decidió que no había sido nada. Los reclamos no se hicieron esperar.