La condena es de 6 años de prisión con multa de 15.000 euros, equivalentes a 61 millones de pesos colombianos, por haber intentado dopar a Nairo Quintana
y a su hermano Dáyer en el Tour de Francia de 2020.
Pero eso no es todo, el sujeto también deberá indemnizar con 60.000 euros [268,5 millones de pesos] por daños y perjuicios al equipo francés Arkea, al que pertenecían en ese entonces ambos corredores, .
Mohamed El Yousfi, abogado de González, aseguró a la agencia Efe que "muy probablemente" recurrirá la sentencia, al considerar que sus argumentos no han sido tenidos en cuenta por el tribunal.
Además, explicó que la jueza no ha podido demostrar que su cliente tratara de dopar a los hermanos Quintana y que la acusación reposa exclusivamente sobre la presencia en la habitación del médico de muchos medicamentos, ninguno de ellos considerados dopantes.
Por su parte, los investigadores sostienen que todo ese material solo podía servir para dopar a los corredores, un argumento que fue aceptado por el tribunal.
Nairo y Dáyer Quintana, bajo la lupa por condena a médico
En caso de que el médico no apele, la sentencia podría tener consecuencias negativas para los hermanos Quintana ya que, sobre la misma, la Unión Ciclista Internacional (UCI) tiene la posibilidad de "abrir una investigación e imponer sanciones a los corredores colombianos", agregó Efe.
Nairo, que luego del escándalo duró un año sin equipo por un presunto veto de las escuadras de primera división internacional, denominadas 'world teams', corre en la actualidad para el equipo español Movistar, con el quese preparara para el Giro de Italia 2025
, mientras que Dáyer lo hace para el escuadrón Colombia Pacto por el Deporte, de categoría continental.
La Fiscalía presentó una serie de elementos que llevan a pensar que González Torres tenía material para dopar y que se ocupaba durante aquel Tour, el de la pandemia, de los hermanos Quintana, después de que el galeno del equipo estuviera fuera apartado por COVID-19.
González Torres no había ejercido en el ciclismo, donde sus métodos naturistas pronto crearon sorpresa y donde no volvió a poner los pies tras ser detenido al final de aquel Tour de Francia, en el que Quintana también fue interrogado.
En el centro de la acusación figura material para doparse, multitud de jeringuillas y una cantidad importante de suero fisiológico, además de un pañuelo con sangre que una prueba de ADN mostró que pertenecía a Nairo Quintana.
El médico aseguró desde el primer momento que se trataba de elementos para su uso personal, además del botiquín que todo médico lleva consigo en una carrera de este tipo.
Esa tesis fue repetida por el abogado del médico, que pidió la anulación del proceso por vicios de procedimiento y destacó que no existe ninguna prueba material que apunte al dopaje.
El caso saltó a la luz al día siguiente de que acabara la carrera, con victoria del esloveno Tadej Pogacar, el 21 de septiembre de 2020, cuando se supo que los gendarmes habían registrado las habitaciones de los hoteles que ocuparon los ciclistas colombianos cerca de la estación alpina de Méribel.
Los registros habían tenido lugar cuatro días antes y en ellos los agentes se incautaron de productos prohibidos por la UCI y de material para efectuar inyecciones que suelen utilizarse para administrar productos dopantes.
En concreto, se encontraron 100 mililitros de suero fisiológico, producto que puede ser utilizado para reducir la tasa de hematocrito en la sangre y enmascarar así una posible transfusión sanguínea.
Un día después del final del Tour, el médico fue puesto bajo arresto, al igual que el masajista de Quintana, el español Míkel Otero. Quintana también fue interrogado, al igual que su hermano.
La Fiscalía de Marsella abrió una investigación que ha durado tres años, durante la cual ha efectuado numerosos interrogatorios y registros, pese a que ni Quintana ni su hermano dieron positivo en ninguno de los controles a los que fueron sometidos.
De hecho, la Agencia Francesa de Lucha contra del Dopaje, responsable de los controles durante el Tour, no estaba al corriente de esa operación ordenada por la Fiscalía de Marsella.
Según fuentes de la investigación, fue la Guardia Civil de España la que dio la señal de alarma a la Gendarmería francesa, tras haber encontrado el material para dopar en la maleta del médico, cuyo avión, en el que viajaba una importante expedición colombiana, incluido el propio Quintana, hizo escala en Madrid.
Con, agencia Efe.