La incansable búsqueda por 2 años de la madre de Ana Caballero: "Me entregaron cuatro huesitos"
Mariluz Varón reveló en diálogo con Noticias Caracol la odisea que vivió para encontrar a su hija. Las autoridades finalmente identificaron sus restos hallados en una fosa común. Así fue su desaparición.
Su presentimiento de madre le decía que algo estaba sucediendo con su hija -
La intensa búsqueda de la madre de Ana María Caballero, la joven rovirense de 24 años
que desapareció desde el 16 de septiembre de 2023, terminó el pasado 27 de marzo, cuando finalmente las autoridades dieron con el paradero de la joven, pero sin vida.
De acuerdo con Mariluz Varón (su madre), el cuerpo de la mujer fue incinerado y hallado en una fosa común en Rio Loro, Huila, junto con otras cinco personas que fueron enterradas allí. Entre ellas estaban los restos de Ubardi Ávila, la pareja sentimental con quien desapareció Ana María.
Ambos viajaron a Neiva, Huila, para vender un carro que le pertenecía a Ávila.
La mujer había compartido la publicación de la oferta del vehículo a través de Marketplace. Un supuesto comprador les había pedido que llevaran el automotor para finiquitar el negocio en la capital de este departamento.
Así fue la desaparición de Ana María Caballero
Varón contó en diálogo con Noticias Caracol que su hija decidió viajar el 14 de septiembre de 2023 desde Rovira hasta Ibagué y luego a Neiva para encontrarse con su pareja —con quien sostenía una relación amorosa hacía tres meses y medio—. Allí iba a acompañarlo para vender el vehículo.
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La comunicación entre madre e hija se mantuvo hasta el 16 de septiembre de 2023. Aparentemente, todo marchaba bien. Esta humilde madre aseguró que la relación que sostenía con Ana María era muy buena; todos los días había en su celular un mensaje en las mañanas y una llamada, por lo menos.
Ana María Caballero y su pareja -
Tomado de redes sociales
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Su último contacto con la joven fue en la mañana de ese fatídico día. En una llamada telefónica a las 11:20 a.m. Caballero le dijo: “Mamasita, rece harto para que yo vuelva a casa”. Luego, la comunicación se cortó y nunca más volvió a escuchar la voz de su hija.
Con el paso de los días crecía la angustia de Varón. Su presentimiento de madre le decía que algo estaba sucediendo con su hija. La mujer descargó su celular, intentando llamar a la joven para saber su paradero, pero solo le fue contestada una llamada. La esperanza de escuchar a su hija se desvaneció cuando solo podía oír una canción de Rómulo Caicedo, pero no la voz de Ana María.
Desesperada por no encontrar respuestas ni pistas, Varón recurrió a contactar a la familia de Ubardi Ávila para pedir apoyo y encontrar a su hija. La madre del joven le habría dicho a Varón que se tranquilizara, pues la pareja estaba hospedándose en una finca y ninguno tenía señal en su teléfono.
Esta versión no fue suficiente para la mujer y, tras un mes y tres días de no tener ninguna información de su hija, decidió finalmente denunciar ante las autoridades. Ahí inició la búsqueda incansable
de Ana María.
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Amigos, familiares y vecinos de Rovira se unieron durante meses para buscar a la mujer, con la esperanza de encontrarla con vida. Según su mamá, el avance que le comunicaban las autoridades de la investigación era poco y en ocasiones nulo, hasta que cinco meses después hubo un hallazgo.
Las autoridades encontraron un vehículo abandonado en la vía que comunica a Garzón con Gigante, dos municipios del Huila, que según las placas y descripción del carro correspondía al automotor que la pareja iba a vender. Según Mariluz Varón, hasta ahora, las autoridades no le han podido confirmar que su hija hubiese viajado en el vehículo, ya que no se encontró ningún rastro de ella.
Ella era la joven que viajó a vender un carro a Neiva y apareció muerta -
Tomado de redes sociales
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Una llamada alertó a la madre de Ana María Caballero
Este hallazgo fue el abrebocas de una serie de eventos que estaban a punto de pasar. Tiempo después, Mariluz empezó a recibir llamadas de personas que no se identificaron y aseguraron saber el paradero de su hija. Sin embargo, hubo una en particular que le causó escalofríos. Un hombre le indicó detalladamente qué había sucedido con su hija, previo al hallazgo de las autoridades de la fosa común en abril de 2024.
“Hay un testigo, no sé quién será, nunca lo he visto. No sé cómo llegó la llamada a mi teléfono. Él me dijo dónde estaba la fosa común. Supuestamente, él era un secuestrado más”, contó la mujer.
Y agregó que “me dijo que Ubardi estaba muerto, que a mi hija le habían hecho unos tiros en los pies, que le habían dicho que se fuera y que ella no había querido y que, supuestamente, ella también estaba muerta”.
Sin embargo, para Mariluz Varón, esta no es la versión real de los hechos, pues en la información suministrada por este sujeto, ella asegura, encontró varias inconsistencias. La mujer señaló que días después de este primer contacto, recibió una segunda llamada en la que incluso le ofrecieron dinero para que fuera a denunciar ante las autoridades, pues ya se había efectuado la captura de dos presuntos responsables de la muerte de los cuerpos hallados en la fosa común.
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Identifican restos de Ana María Caballero
Mariluz Varón les comunicó a las autoridades el contenido de estas y otras llamadas. Y aunque aún no conoce personalmente a Óscar Leonardo Rojas Andrade y Deiner Alfonso Valencia Contreras, señalados por la desaparición y muerte de 10 personas en zona rural de Gigante, Huila, entre quienes estarían Ana María y Ubardi; desea que caiga sobre ellos todo el peso de la ley, pero sobre todo que las autoridades puedan esclarecer lo sucedido con su hija.
“Lo único que yo quiero es que se haga justicia, que se aclare por qué ellos hicieron lo que hicieron con mi hija. Era una mujer inocente, de buenos principios. Mi hija no le hacía daño a nadie”, acotó la mujer.
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La mujer tenía una relación amorosa con el dueño del carro que fue a vender -
Tomado de redes sociales
Para esta madre, la muerte de Ana ha sido un golpe devastador, sobre todo por la forma en la que tuvo que enterrar a su hija hace unos días. Con el corazón roto y unos pocos restos óseos, familiares y amigos despidieron a la joven en su pueblo natal.
Así lo manifestó Varón: “Nunca se encontró nada. De mi hija no recogí ni una media. Lo único que encontré fueron cuatro huesitos; fue lo único que me entregaron. Eso es lo que más me duele. “Enterré a mi hija a medias”.
Ana María Caballero dejó a una pequeña
Natalia es la hija de nueve años que dejó Ana María Caballero. La menor siempre había estado bajo el cuidado de su abuela materna, mientras la joven trabajaba en Ecuador para brindarle mejores condiciones de vida.
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La niña, a pesar de su corta edad, sabe lo que le sucedió a su madre. Aunque entiende que ya no volverá a su vida en este mundo terrenal, tiene muchas preguntas que, al igual que su abuela, están sin resolver.
“Ella me dice: ‘Mi mamita me está mirando desde el cielo. ¿Por qué me quitaron a mi mamita?’”, contó la mujer.
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Continúa la investigación por el crimen de Ana Caballero
El ente investigador recalcó que estos dos hombres, con otras personas, serían los propietarios de un laboratorio para el procesamiento de cocaína, ubicado en la vereda San José, en el sector Cerro Matambo, a orillas de la represa El Quimbo.
Rojas y Valencia, al parecer, asesinaron con armas de fuego a un grupo de hombres y mujeres, quienes llegaron hasta esta parte de la región y, posteriormente, ocultaron los cuerpos en fosas comunes.
La familia de Ana María Caballero espera que las autoridades le den celeridad a las investigaciones del caso y, si estos dos sujetos son hallados culpables, se defina una condena ejemplar. No quiere que este crimen quede en la impunidad.
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"Me quitaron mi vida entera. Le quitaron lo más sagrado que tenía mi nieta. Yo trato de ser fuerte, pero no puedo”, puntualizó la madre de Ana María.
MA. FERNANDA LÓPEZ PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL IG: Mafe_loc