Tras el atentado en Cali
se conoció un video que registra el momento en que presuntos miembros de las disidencias de las FARC dejan un vehículo tipo camión cerca de las casas fiscales del Cantón Militar Pichincha. Poco después ocurre una fuerte detonación que dejó varios daños materiales, pero no víctimas.
Ashly Cruz, una de las afectadas por la onda expansiva, dijo que “lo que es la casa, las puertas, las ventanas, todo está quebrado, la reja está tirada, destrozada”.
Andrés Martínez relató que al salir vieron “las pipetas ahí tiradas; las rejas, dicen los de afuera, que volaron unos metros y realmente todo el frente quedó destruido”.
Según el comandante del Comando Conjunto No. 2 del Ejército, general Érik Rodríguez, el atentado en Cali es una reacción a las operaciones más recientes de las autoridades en Cauca y el Valle del Cauca.
Agregó que “este sistema artesanal de lanzamiento iba orientado para afectar las casas fiscales de la institución, pero al hacer la detonación afectaron una vivienda particular fuera del cantón, afectaron una vivienda en el interior del cantón militar y también lanzaron un cilindro dentro del colegio donde estudian los niños de los oficiales y los suboficiales que viven el cantón”.
La Policía Metropolitana, junto a la administración municipal, adelantarán las investigaciones. Adicionalmente, Jairo García, secretario de Seguridad y Justicia, informó que “como Alcaldía de Cali vamos a ofrecer hasta 20 millones de pesos por información que permita esclarecer los hechos”.
Según las autoridades, media hora después del atentado en Cali, en Tumaco, Nariño, se registró el lanzamiento de una granada de mano a la Casa Gaula, dejando herido a un infante de Marina.