Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Bogotá lleva 11 meses en racionamiento de agua, una medida tomada por la escasez de lluvias y la crítica situación de los embalses que abastecen a la ciudad. Sin embargo, con las recientes precipitaciones, muchos se preguntan si este período de restricciones está por llegar a su fin.
Desde 2024, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) había pronosticado la llegada del fenómeno de La Niña con una probabilidad del 66%, esperando que este evento, caracterizado por un aumento en las lluvias, ayudara a recuperar los niveles de los embalses.
(Lea también: Racionamiento de agua en Bogotá: alcalde Carlos Fernando Galán dice desde cuándo se flexibilizaría)
No obstante, el desarrollo de La Niña ha sido más lento de lo esperado. Noticias Caracol en vivo habló con expertos, entre ellos Christian Euscátegui, consultor tiempo y clima, quien explicó que aunque hay condiciones de enfriamiento en el Pacífico Tropical, aún no se ha desarrollado completamente el fenómeno. Se requieren al menos cinco meses consecutivos con estas condiciones para que La Niña se establezca oficialmente.
Publicidad
“Por el momento, hay un enfriamiento que está aportando a que tengamos condiciones lluviosas, pero todavía no se ha desarrollado el fenómeno de La Niña”, explica Euscátegui. Esto significa que, aunque se han registrado lluvias atípicas en algunas zonas de la región Andina, no todas han impactado directamente los embalses que abastecen a Bogotá.
Uno de los episodios más extremos del fenómeno de La Niña en Colombia ocurrió en 2010 y 2011, cuando el país sufrió una de sus peores emergencias climáticas. Las lluvias intensas causaron inundaciones, deslizamientos de tierra y graves afectaciones en la infraestructura. Sin embargo, desde aquel evento no se ha vuelto a presenciar un suceso natural de esta magnitud, dado que nos encontramos en tiempo de sequías.
Uno de los errores más comunes es pensar que las lluvias en Bogotá se traducen automáticamente en un aumento del nivel de los embalses. Alfred Ignacio Ballesteros Alarcón, director general de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), explica para Noticias Caracol en vivo que esto no siempre ocurre.
Publicidad
“No siempre que llueve en Bogotá, llueve en las áreas donde están los embalses. Puede llover intensamente en la ciudad, pero si las precipitaciones no ocurren en las cuencas que los alimentan, no veremos una recuperación significativa en los niveles de agua”, señala el director.
Este fue uno de los mayores desafíos de 2024, aunque han caído aguaceros en la capital a inicio de este 2025, el sistema de Chingaza, que abastece el 70% del agua de Bogotá, vivió su año más seco en la historia, incluso por encima del récord de 1995.
A pesar de las lluvias, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) ha sido clara en que el racionamiento no se levantará por ahora. Natasha Avendaño García, gerente de la EAAB, hablaba para Noticias Caracol en vivo que aún seguimos en una temporada seca, por lo que no se puede esperar una recuperación inmediata: “No podemos esperar que en febrero y marzo los embalses suban porque no es la época de lluvias. Debemos mantener los hábitos de ahorro de agua que hemos aprendido en estos meses”, enfatiza la gerente.
A esto se suma un consumo elevado, en Bogotá y los municipios de la Sabana, se gastan aproximadamente 16 metros cúbicos de agua por segundo. Incluso cuando las lluvias aumentan el nivel de los embalses, si al día siguiente no llueve y el consumo sigue alto, el agua almacenada se pierde rápidamente.
La temporada de lluvias en la región Andina suele iniciar entre marzo y mayo, y en la Orinoquía, de junio a agosto. Si estas precipitaciones se presentan de manera sostenida y en las áreas adecuadas, podrían contribuir a la recuperación de los embalses.
Sin embargo, las autoridades insisten en que la única manera de garantizar el suministro a largo plazo es manteniendo hábitos responsables en el consumo de agua. Algunas de las recomendaciones incluyen:
Publicidad
(Lea también: Alerta por nivel de embalses que abastecen a Bogotá: informe advierte de niveles críticos para marzo)
Por ahora, la respuesta es no. Ni la Alcaldía de Bogotá ni la EAAB han anunciado una fecha para el fin del racionamiento. La recomendación sigue siendo la misma, no bajar la guardia y continuar con las medidas de ahorro hasta que los niveles de los embalses sean suficientes para garantizar el suministro de agua sin restricciones. El llamado de las autoridades es invitar a cuidar el agua, dado que debe ser un compromiso permanente y no solo una medida temporal durante las crisis.
Publicidad
DANNA SOFÍA SUÁREZ GALEANO
NOTICIAS CARACOL
dssuarez@caracoltv.com.co